"Sin educación el genio humano queda sepultado bajo las acciones desorganizadas e impulsivas del instinto". Paquito.
jueves, 29 de septiembre de 2011
Este barrio no es mío
Este barrio no es mío. Pero tampoco es de nadie.
No tiene dueño ese asfalto blanquecino de la calle, ni la acera estrecha que recoge los pasos de tanta gente fugaz.
Los vecinos de aquí son leyendas, construcciones prejuiciadas que sueltan el saludo como piensan el respiro.
¿Quién podría reclamar la posesión legítima de estas puertas cerradas al día, a la tarde, a la noche? Hierros coloridos amplían la tristeza de nuestra distancia. Protegen los hogares del repentino delincuente, capaz de llevarse la vida aunque la deje intacta.
Por este barrio hasta el aroma a café se queda escondido. Lo huelo asomarse con el alba, altanero y dinámico, pero nunca lo encuentro hecho taza de buen vecino, mucho menos estrategia de acercamiento.
En este barrio, llamado eufemísticamente urbanización, ni siquiera hay un parque. Hay una esquina selvática donde no juega el niño, donde no se besan los novios, ni se enfrentan los sueños. Cervezas y estruendo la arrastran a la figura de una cantina cualquiera. Y hasta los cantineros saben que un parque no es una cantina.
Si estoy en este barrio es porque no tengo otro. El que tuve lo dejé parqueado junto a la adolescencia, el mismo día en que salí a buscar los habilidades, y con las habilidades el moro. Ahora vivo aquí, en esta vaina que no es barrio ni urbanización ni nada, entre una mezcla de carnes y concreto. Entro y salgo como por un túnel desierto del que nada me importa, y al que nada le importo.
No quisiera ver a mis hijos creciendo en esta nada. Tengo que volver a mi barrio, o por lo menos construir uno mío.
Jhonatan Liriano
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Perlas y Margaritas
Aquí les dejo el más reciente artículo publicado en el blog de El Caribe que acoge mis ideas. (Perlas y Margaritas).
Descaro con "Hechos, no palabras"
Jhonatan Liriano
El Gabinete de Comunicación de la Presidencia ha publicado recientemente, en páginas completas de los más importantes periódicos de circulación nacional, una serie de artículos bajo el título "Hechos, no palabras".
Si usted no es dado a leer los diarios, sepa que el contenido de la serie propagandística también se reproduce, con la misma frase estridente como estandarte, en programas televisivos.
En cada entrega el Gobierno compara el comportamiento que tuvo el precio de un artículo de la canasta básica durante la gestión de Hipólito Mejía (2000-2004), de nuevo candidato presidencial por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), con el registro de precios del mismo artículo durante las dos últimas gestiones de Leonel Fernández y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
¿Para qué el Presidente aprobó este paquete de propaganda política? ¿Para educar a la población en materia de observación microeconómica? ¿Para explicar a los diferentes sectores de la sociedad la utilidad histórica de archivar los precios del plátano, el arroz, los huevos, la leche, el aceite o la habichuela? ¿Cree usted que el excelentísimo Presidente de la República pretende dar un informe de rendición de cuentas agostero desde las alturas de septiembre? Seguir
Si usted no es dado a leer los diarios, sepa que el contenido de la serie propagandística también se reproduce, con la misma frase estridente como estandarte, en programas televisivos.
En cada entrega el Gobierno compara el comportamiento que tuvo el precio de un artículo de la canasta básica durante la gestión de Hipólito Mejía (2000-2004), de nuevo candidato presidencial por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), con el registro de precios del mismo artículo durante las dos últimas gestiones de Leonel Fernández y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
¿Para qué el Presidente aprobó este paquete de propaganda política? ¿Para educar a la población en materia de observación microeconómica? ¿Para explicar a los diferentes sectores de la sociedad la utilidad histórica de archivar los precios del plátano, el arroz, los huevos, la leche, el aceite o la habichuela? ¿Cree usted que el excelentísimo Presidente de la República pretende dar un informe de rendición de cuentas agostero desde las alturas de septiembre? Seguir
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"Vamos lento porque vamos lejos"
Jhonatan Liriano Lizardo
*Humano*
809-683-8100 Ext. 8152
829-394-2219 Móvil
conpaquito.blogspot.com
21FC8578 BBPin
"Vamos lento porque vamos lejos"
Jhonatan Liriano Lizardo
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lunes, 29 de agosto de 2011
lunes, 8 de agosto de 2011
Porque estás ahí
Si eludo a las luciérnagas
que me salen al camino
o si rompo los silencios
que me puedan convenir
si prefiero calle y gente
a confort envilecido
o si enfrento la injusticia
sobre casa que es ajena
que me puedan convenir
si prefiero calle y gente
a confort envilecido
o si enfrento la injusticia
sobre casa que es ajena
no es que piense ser más fuerte
en mis pasos solitarios
ni pretendo ser martillo
en mis pasos solitarios
ni pretendo ser martillo
en pared de corrupción.
Si mis manos van forjando,
con amor, otros senderos,
o mis rifles se encarrilan
Si mis manos van forjando,
con amor, otros senderos,
o mis rifles se encarrilan
al origen del dolor
nunca pienses que soy tonto
nunca pienses que soy tonto
pretencioso del martirio
ni payaso que se duerme
en laurel de vanidad
en laurel de vanidad
Porque estás ahí me crezco,
voy henchido de valor.
Porque estás ahí reclamo
la justicia y la razón.
voy henchido de valor.
Porque estás ahí reclamo
la justicia y la razón.
Porque no me falta verte,
ni escucharte ni tocarte
para tener la certeza
de tus pasos junto a mí.
Porque estás ahí mi frente
se levanta orgullosa
y mis brazos siempre esperan
aquel día que vendrá
Jhonatan Liriano
martes, 26 de julio de 2011
Margaritas y perlas
No se parecen
Las ciencias sociales explican que para que un grupo represente fielmente a una población debe poseer sus principales características observables. En el caso político, para que los dirigentes partidistas de nuestra democracia representativa sean manifestaciones abreviadas del interés de la mayoría deberían verse, sentirse, olerse, escucharse como sus representados.
Pero no es así. Suelen parecer grandes empresarios sin producción ni austeridad, maestros de las artes escénicas en medio de un drama que se siente comedia, o mercaderes venecianos vestidos con orientación de certeros asesores de imagen (se exceptúan los imitadores de bachateros).
El senador del Distrito Nacional, por ejemplo, ¿vive como el hombre promedio de la capital? ¿Reside por lo menos cerca de su cotidianidad alimenticia o económica? ¿Ha sentido la incertidumbre que provoca la cercana delincuencia? ¿Cómo pueden los altos dirigentes reformistas o perredeístas ser la manifestación de los pobres urbanos o rurales si a esa clase solo la ven en campaña electoral y en televisión?
Cada vez los partidos y el pueblo se parecen menos. Mientras la imagen de los modestos pero millonarios diputados, senadores y funcionarios se acerca más a la de magnates industriales, la de jornaleros, motoconchos, campesinos, pequeños comerciantes, profesionales, policías, amas de casa y choferes se aleja más de los referentes del bienestar humano. No se parecen. La representación es un cuento, un enema.
Las ciencias sociales explican que para que un grupo represente fielmente a una población debe poseer sus principales características observables. En el caso político, para que los dirigentes partidistas de nuestra democracia representativa sean manifestaciones abreviadas del interés de la mayoría deberían verse, sentirse, olerse, escucharse como sus representados.
Pero no es así. Suelen parecer grandes empresarios sin producción ni austeridad, maestros de las artes escénicas en medio de un drama que se siente comedia, o mercaderes venecianos vestidos con orientación de certeros asesores de imagen (se exceptúan los imitadores de bachateros).
El senador del Distrito Nacional, por ejemplo, ¿vive como el hombre promedio de la capital? ¿Reside por lo menos cerca de su cotidianidad alimenticia o económica? ¿Ha sentido la incertidumbre que provoca la cercana delincuencia? ¿Cómo pueden los altos dirigentes reformistas o perredeístas ser la manifestación de los pobres urbanos o rurales si a esa clase solo la ven en campaña electoral y en televisión?
Cada vez los partidos y el pueblo se parecen menos. Mientras la imagen de los modestos pero millonarios diputados, senadores y funcionarios se acerca más a la de magnates industriales, la de jornaleros, motoconchos, campesinos, pequeños comerciantes, profesionales, policías, amas de casa y choferes se aleja más de los referentes del bienestar humano. No se parecen. La representación es un cuento, un enema.
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